domingo, 24 de octubre de 2010

Sitges 2010: The Last Exorcism

Título original: The Last Exorcism
Nacionalidad: USA, 2010
Director: David Stamm
Interpretes: Patrick Fabian, Ashley Bell, Iris Bahr



El estreno de The Blair Witch Project en 1999 supuso, indiscutiblemente, un punto de inflexión en el género. Descubrimos que era posible rodar una película de terror con un presupuesto ajustadísimo sin caer en la caspa habitualmente asociada a las producciones low cost. Desde entonces han sido muchos los directores que han explotado la misma fórmula. La técnica que un dia fue novedosa y consiguió acercar el miedo al espectador, se ha convertido en algo rancio y caduco en los últimos tiempos. ¿Realmente a alguien le pareció que [Rec] y su secuela estaban a la altura de lo que se predicaba? ¿Era necesario su correspondiente remake norteamericano, Quarantine? Por suerte, justo cuando pensabamos que el falso documental ya no tenía nada más que aportar al género, llega The Last Exorcism para hacernos cambiar de idea.

Pese a los avances culturales y científicos, las supuestas posesiones diabólicas y sus correspondientes exorcismos no sólo siguen de plena actualidad en pleno siglo XXI sino que se ha registrado un considerable aumento de casos. El mismísimo Vaticano ha tomado cartas en el asunto, formando a cientos de sacerdotes como exorcistas. ¿Estamos ante un preocupante aumento del fanatismo religioso más radical? ¿Se trata de una reacción propia de la ignorancia? ¿Son estos exorcismos pura charlatanería o existe una mínima posibilidad de un componente sobrenatural en estos asuntos? Este es el punto de partida de la película escrita a cuatro manos por Huck Botko y Andrew Gurland (Mail Order Wife).

Patrick Fabian interpreta al reverendo Cotton Marcus. Un carismático embaucador que se gana la vida con los fraudulentos rituales de exorcismo que realiza por toda Luisiana. Marcus perdió su fe hace tiempo, pero aún le queda algo de ética. Tras años de patrañas, decide exponer toda la verdad antes las cámaras de televisión, revelando todos sus trucos. Su particular forma de expiación consistirá en hacer que el equipo de reporteros le acompañe durante la ejecución de lo que debe ser su último exorcismo. Al llegar a la granja de los Sweetzer, el reverendo y el equipo de rodaje se verán inmersos en una espiral de acontecimientos que les hará replantear por completo sus creencias. Lo que parece el planteamiento de otra aburrida película sobre el tema y la enésima copia barata de El Exorcista, es en realidad el incidente incitador de un guión absolutamente redondo.

Aparentemente un mockumentary acerca de los ingeniosos métodos de Marcus y su imparable verborrea, pronto se transforma en una historia de verdadero horror. Una historia que, enfocada desde un punto de vista escéptico, se mueve en todo momento entre los límites de lo razonable y lo sobrenatural.
Una de las cosas que hace grande a The Last Exorcism, es que pese a tocar un tema tan trillado, consigue que el espectador jamás pueda adelantarse a lo que va a suceder a continuación. Hacia mucho tiempo que una película de terror no me provocaba tal grado de inquietud, esperando ansiosamente una resolución. Una vez arranca la acción ya no hay vuelta atrás; la intensidad aumentará en un crescendo imparable que nos clavará a la butaca hasta el último minuto.

Desde luego ayudan mucho unas interpretaciones de calidad. Patrick Fabian consigue que en apenas unos minutos conectemos totalmente con su personaje, cosa que le ha merecido el premio a mejor actor en la presente edición del festival. Ashley Bell (Stay Cool) juega un rol determinante para conseguir la verosimilitud que transmite el filme. Nada de efectos de maquillaje; todas las posturas imposibles que se marca la supuesta posesa, son realizadas sin trampa ni cartón por la joven actriz. Su habilidad para dislocarse el cuello pondrá los pelos de punta a más de uno, garantizado.

En gran parte el resultado de las actuaciones ha sido gracias a las exigencias marcadas por el alemán David Stamm que ya dirigió A Necessary Death en el 2008. En el ajo anda metido como productor Eli Roth (Death Proof, Inglorious Basterds), responsable de la saga Hostel y amiguete de Tarantino. Tranquilos, nada de excesivo mal gusto en The Last Exorcism. Más bien al contrario, un buen ejemplo de ese terror que hay que recuperar, el que estremece con algo más que sustos previsibles y maquillaje, el que consigue plantar la semilla de la duda en nuestra cabeza, el que hace que horas e incluso días después sigamos dando vueltas acerca de lo que hemos visto.

El 19 de Noviembre se estrena en cines de todo el país.

No la vayan a ver solos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario