domingo, 14 de marzo de 2010

Festival Internacional de Cine de Las Palmas


No pienso molestarme en hablar de temporales de nieve. Cómprese un generador, es todo lo que le puedo decir. En cualquier caso, no sea tan retarded como para arrancarlo dentro de casa. Los gases de escape no son muy saludables que digamos, aunque eso parece que se le pasó por alto a más de uno en Girona.


Gala de inauguración

Como suele ser habitual en mi persona, me dirigí al encuentro con el tiempo bastante justo. El taxi me dejó frente al Auditorio Alfredo Kraus, lugar con el que me une cierta historia profesional, a escasos minutos de la hora a la que, teóricamente, daba comienzo la gala. Para mi sorpresa descubro que en esta isla, la gente se toma lo de ir a los sitios con más calma que yo, que ya es decir. Todo hay que decirlo, también fué una magnifica oportunidad de ver a todos los asistentes luciendo sus mejores trajes. Muy glamurosas ellas, muy elegantes ellos y en definitiva, todos muy cool. Excepto el tipo que iba con bermudas y chancletas de playa. Quizás en otro contexto incluso se le podría considerar rompedor, pero dada la climatología del lugar, más bien daba la impresión de ser una persona a la que no le había dado tiempo [o la gana] de pasar por casa a cambiarse.

Yo, no se vayan a pensar, también daba el pego. Americana, zapatillas y mis Rayban 5122. Soy consciente de que es el cliché del gafapastismo cool, pero no lo puedo evitar.

La presentación se llevo a cabo con unos aires graciosetes que para mi gusto huelen demasiado a importación del mainstream norteamericano. Y huelen no especialmente bien cuando se tiene en cuenta que se trata de un festival que hace gran hincapié en la identidad propia y presume de apostar por el cine más independiente, arriesgado y alejado de convencionalismos comerciales. La cosa ya pierde credibilidad cuando veo que el mismo festival que dedica una retrospectiva a Kurosawa o a Éric Rohmer, programa Tensión Sexual No Resuelta, la última gamberrada de uno de los amiguetes de Santiago Segura y la enésima memez con la que nos castiga el cine patrio. Para rematar el cuadro, Claudio Utrera, director del festival, no pudo abstenerse de sacar a relucir la crisis económica en su discurso. Que digo yo que si tratandose de un festival de cine, puestos a mencionar alguna crisis, no sería más apropiado hablar de crisis de ideas.

Apuntes corrosivos a parte, la verdad es que los montajes audiovisuales utilizados estuvieron francamente bien, en especial la lograda combinación de proyecciones con música jazz en directo. Tras presentar al panel de jueces de cada categoría, subió a la palestra Atom Egoyan quien recogería el premio Lady Arimaguada honorífico por su trayectoria cinematográfica. Sinceramente, yo no tenía ni idea de quien era el tal Egoyan, al parecer canadiense de ascendencia armenia. Supongo que un crimen vergonzoso para alguien que se considera cinéfilo, pero les aseguro que ni había oído nombrar a este señor. Sin embargo, alguien con unas formas humildes a la vez que honestas, que dice que sus padres le enseñaron a creer que podemos trascender nuestras limitaciones mediante los actos creativos, se gana inmediatamente mi aplauso y mi curiosidad por conocer su obra.

Seguidamente harían su aparición Dunia Ayaso y Félix Sabroso, los dos responsables de La Isla Interior. Tras sus extensos agradecimientos y dedicatorias, algunos actores del reparto, incluyendo a Geraldine Chaplin, subieron brevemente al escenario para compartir el momento con los dos directores canarios, antes de la proyección del filme.

La Isla Interior

Este largometraje de factura canaria, retrata a una familia de lo más disfuncional durante los días previos a la muerte del padre, un hombre mayor que padece de esquizofrenia. Aunque la historia es básicamente dramática, tiene unos destacables golpes de humor, aportados principalmente por Alberto San Juan en su papel de profesor con serias dificultades comunicativas además de algunas manías muy personales a la par que divertidas de ver, aunque quizás no tanto de vivir.

Lo irónico de la película es que el padre de la familia, que teóricamente es el loco, se nos presenta como una persona tranquila, sosegada e incluso aportando algún punto de cordura en más de una secuencia. Este es justamente el fuerte de La Isla Interior, dar un giro a las cosas y retratar como chiflados a los que creen no estarlo. Como veremos, todos viven con el miedo oculto de haber heredado propensión a desarrollar enfermedades mentales y he aquí donde la cinta intentará abrir la vía dramática.

El problema es que semejante cuadro resulta muy poco creíble, especialmente con las esperpénticas situaciones y comportamientos de los hijos. No cuaja que por un lado tengamos un trágico drama familiar y luego nos vengan con semejantes caricaturas de personajes. En algún momento la cosa incluso se pasa absolutamente de rosca haciendo que el conjunto no termine de funcionar. Ahí tenemos a Geraldine Chaplin haciendo imposibles para salvar el asunto, la única que ha calibrado correctamente el punto equidistante entre comedia y drama, pero lamentablemente eso no es suficiente. Con mucho es la hija del legendario Charles Chaplin la que aporta la interpretación más eficiente tanto cuando pretende hacernos sonreír como cuando quiere hacernos partícipes de su dolor. Esta señora simplemente sabe como meterse al público en el bolsillo. Y lo consigue. La secuencia en que la vemos gritar abrazada a una almohada en posición fetal, simplemente me dio escalofríos, la emoción transmitida fue tal que consiguió erizar el vello de mi antebrazo derecho.

Otra de las cosas que chirrían es esa inevitable y recurrente costumbre que tiene el cine made in Spain de mostrar un polvo guarro en pantalla. No hacer el amor con delicadeza. Ni siquiera una sensual secuencia de erotismo desenfrenado. No, lo que hay es un polvo guarro, barato, un estereotipo que ya empieza a rozar lo grotesco y desde luego absolutamente gratuito e irrelevante para el desarrollo de la historia. Yo no se si es que en este país no dan subvención si no hay sexo o que. Pero si no hay más remedio, que sepan que yo no tengo demasiado en contra de lo gratuito, lo tengo con la forma tosca de presentar las cosas. Porque más sexo gratuito que en los filmes de Larry Clark es difícil encontrar, pero, aunque el tipo sea un depravado, sabe como rodar ese tipo de escenas, narices. Tomen nota los cineastas patrios, se lo ruego. Tampoco podía faltar la referencia a la violencia de género. Esta si que ya es de traca; metemos la secuencia con calzador y se la come usted doblada.

A pesar de todo, un buen intento por parte de Ayaso y Sabroso, especialmente por el mérito y la valentía de hacer cine desde Canarias y que además este pueda llegar al público general.

domingo, 21 de febrero de 2010

Tres noches de insomnio


Los artistas y sus excentricidades, sus trapicheos en el backstage, las groupies oportunistas, los invitados de prensa, los managers, la furgoneta o bus del grupo, las habitaciones de hotel destrozadas... ¿hasta donde llega la realidad y donde empieza el mito?


Este fin de semana se me presentó la oportunidad de colaborar en el festival In-Somni en Barcelona. Tres noches, una en Razzmatazz y dos en Apolo, para ver de cerca el ambiente del mundo musical profesional. Interesante.

Lo primero que se le ocurre a uno al recibir su acreditación es hacer un breve repaso de la cantidad de veces que se ha intentado, infructuosamente, entrar gratis con algún cuento en las dos salas que he mencionado, especialmente la primera. Todas las veces que se ha tenido que pagar religiosamente la entrada para poder asistir a un concierto o entrar cuando funcionan como discoteca. O peor todavía, la humillación de recibir una mirada de superioridad por parte de alguno de los porteros y volverse cabizbajo y con las manos en los bolsillos porque se ha terminado el presupuesto de la noche.

Todo eso cambia cuando llevas una acreditación Acces All Areas. Ni lista de invitados ni pase de prensa para hacer fotos desde la barrera. La triple A. La que te da derecho a mirar el concierto entre bambalinas, a tomarte una cerveza con los del grupo en su camerino y en definitiva, a pasearte por allí like Peter at home. Orgullosamente colgada en el llavero, ahora el personal de seguridad ni siquiera hace preguntas; Se limitan a abrir las puertas y a levantar los cordones a tu paso.

Lo siguiente que me sorprendió es todo el tema de camerinos y backstage. Siempre había imaginado que eran algo así como habitaciones o lounges de hotel de cinco estrellas y hacía todo tipo de especulaciones al respecto de los placeres hedonistas que allí tenían lugar. El daño que ha hecho la Rolling Stone y demás prensa musical en la cultura popular. Olvídense del glamour, el lujo y los excesos. He visto más glamour y lujo en los probadores de algunas tiendas. Paredes cubiertas de adhesivos y pintadas que dejan los grupos y artistas que pasan por allí y algún sofá medio destrozado. Respecto a los excesos, los que cabrían esperar si usted y sus amigos se encuentran una nevera llena de cerveza gratis. Lo que ocurre es que los señores que tocan en un grupo que está de gira, se la encuentran cada noche.

Tratar con los grupos y sus managers te hace dar cuenta de que quizás se les tenga por semidioses cuando se suben al escenario, pero no dejan de ser personas como cualquiera de nosotros; Por la calle no llevan las pintas que les vemos en los videoclips. La mayoría se implican en la descarga y montaje de su material, se puede ir a hablar tranquilamente con ellos, se muestran amables y básicamente sienten agradecimiento hacía la organización y su equipo por montar un concierto y darles trabajo, que a fin de cuentas de eso viven los grupos.

Las excentricidades y caprichos, por llamarlo de alguna manera, no pasan de pedir cola light en lugar de cola normal o pedir determinadas chocolatinas o dulces. Irónicamente los grupos locales se mostraban más subidos de aires y reticentes a compartir algo de bebida. Muy buena gente The Cinematics, Piano Magic [ aunque musicalmente me parecen soporíferos hasta el punto que ellos mismos bromean acerca de su disponibilidad para tocar en funerales por un precio razonable ] y los maños Tachenko.

Tras las actuaciones y una vez cargado el material en las furgonetas y coches, la celebración de un concierto exitoso seguiría en los bares, el hotel o el piso de alguna jovencita. Y si, claro que sucedieron cosas, de otro modo los conciertos y giras no serían fuente inagotable de anécdotas e historias para recordar.

Pero ya saben... esto no es la prensa musical.

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Necesita usted una licencia de TV?


Anonadado me hallo con mi último descubrimiento acerca de las leyes que rigen los territorios situados al otro lado del Canal de La Mancha.


Aquí estamos muy pero que muy mal acostumbrados con nuestras constantes quejas acerca del cánon de la SGAE, de los contenidos de la televisión en abierto y la insufrible publicidad que encontramos no solo los espacios dedicados a ello sino también dentro de las propias series o programas; los súbditos de su Graciosa Majestad además deben pagar por el placer de tener en casa una cloaca de vulgaridad.

En el Reino Unido un fulano cualquiera, pongamos John Smith, cuando va tan alegremente a comprarse su nuevo televisor, con el correspondiente desembolso de dinero que supone, sus gastos no han hecho más que empezar; debe obtener una licencia para su televisor.


Independientemente de si John Smith es muy dado a ver la televisión o no, deberá abonar anualmente la cantidad de 142 libras esterlinas y 50 peniques por el mero hecho de ser propietario de un televisor en color. En caso, poco probable en los tiempos que corren, de que su televisor fuese en blanco y negro la cuota será de unas modestas 48 libras. Esto no tiene nada que ver con canales de pago ni sistemas de televisión a la carta; la licencia no da ningún derecho a contenidos adicionales pero si nos permite tener hasta quince receptores de televisión. No veo muy claro como alguien puede llegar a tener tal cantidad de televisores en su hogar, pero demos las gracias al organismo correspondiente por no tener que pagar por un segundo televisor.

Al parecer, el problema recae con las emisiones televisivas en directo. Por lo tanto, si John Smith utiliza su televisor para el visualizar DVDs o material televisivo grabado en cinta u otro formato, no debería tener problemas para solicitar la exención de la licencia. Naturalmente se enviará un empleado a realizar una inspección formal en casa de los Smith para verificar que realmente no mira la televisión. Ante esta opresión, nuestro amigo John Smith tiene dos opciones.

En primer lugar, puede optar por ver la televisión de forma pirata. Va, se compra la tele, se hace el sueco y a los del gobierno no les da ni una miserable pound. Con este proceder, el señor Smith se arriesga a una multa de mil libras por ver la televisión de forma ilegal. Ustedes se preguntaran como narices van a saber si en una casa se ve la televisión de forma legítima o no. Bien, al parecer cuentan con una base de datos donde saben que hogares han registrado sus televisores y pagan la tasa religiosamente y cuales no. En cualquier momento pueden enviar una inspección y echar un vistazo al tejado para corroborar si se cuenta con una antena.

Desde TV Licensing amenazan con disponer de la más elevada tecnología para detectar la recepción de ondas electromagnéticas en las bandas correspondientes, con lo que podrían, hipotéticamente, localizar el uso no autorizado de aparatos de televisión en los lugares más remotos o incluso aquellas instalaciones que no cuenten con una antena exterior. La próxima vez que vea una furgoneta de reparto aparcada frente a su casa, John Smith deberá apresurarse a arrancar el cable de antena y tirarlo por el inodoro antes de que una unidad de operaciones especiales tire abajo su puerta y se encuentre con varios punteros láser en el pecho.


La segunda opción es dejar de lado tan obsoleto aparato y abrazar las nuevas tecnologías. Con la creciente oferta televisiva a través de internet, no debería suponer problema escaquearse del pago de la licencia. Nada más lejos de la realidad. Ordenadores, teléfonos móviles o cualquier otro dispositivo que permita la recepción de emisiones a través de la red, deben también pagar licencia. Una vez más, si los contenidos estan en nuestro disco duro y no se trata de un streaming en directo, no tendremos problema aunque salgan llamas del router debido a su constante y densa actividad de descarga. Desconozco los métodos para controlar el uso de equipos informáticos para ver la televisión, pero desde luego la cosa no está para arriesgar.

En cualquier caso todos aquellos vendedores de cupones o que puedan demostrar dificultades visuales extremas, obtendrán una rebaja del 50 por ciento en el pago y renovación de la licencia. Por si la cosa no fuese ya suficientemente de chiste, resulta que, aunque con descuento, hasta los ciegos tienen que pagar por sus televisores.

Yo de ellos, mejor escuchaba la radio.

Más información: TV Licensing

martes, 2 de febrero de 2010

Brave Coast DJs Party



Esta entrada tiene una finalidad estríctamente propagandística, avisados quedan.

Este sábado 6 de febrero, Brave Coast presenta un showcase de su equipo de pinchadiscos en la localidad gerundense de Torroella de Montgrí. Representado a la escuderia tendremos a Sebastian Zorn y Transgress DJ. Ayudándolos en la misión, un invitado muy especial, Radiopatio.

Una noche repleta de sonidos electrónicos y algún que otro guitarrazo.

El cartel, que estoy seguro de que les ha llamado la atención, es obra del señor Álvaro Ortiz. Este maño que normalmente se caracteriza por su trazo naïf, ha sido tan amable de hacerse un hueco en la agenda e ilustrar un cartelito para la ocasión, muy al estilo comic underground norteamericano. Si no estan familiarizados con su obra, les recomiendo echar un vistazo a su blog, veranomuerto.

Los usuarios de facebook [entre los que afortunadamente no me encuentro] pueden obtener información adicional y apoyar la causa, si así lo desean, clickando aquí.

miércoles, 27 de enero de 2010

Anti-Karaoke

A pesar de que llevo tiempo sintiendo curiosidad por ver de cerca esto del Anti-Karaoke, hasta ahora lo de ir a Barcelona un lunes me apetecía más bien poco. Para quien no esten familiarizado con el concepto, el Anti-Karaoke es el espectáculo interactivo de Rachel Arieff. La extravagante cómica norteamericana afincada en Barcelona nos brinda la oportunidad de sentirnos unas estrellas del rock y tener nuestros cinco minutos de gloria subidos al escenario de la sala Apolo con el aforo lleno. Con un repertorio repleto de clásicos del rock, punk y metal, todo el mundo puede encontrar algún tema que le anime a subirse a la palestra.

Pues bien, este lunes por fin me decidí a asistir y lo que me encontré allí fué una peculiar mezcla entre un karaoke, un concierto, un cabaret y un espectáculo de monólogos. Karaoke, evidentemente porque la cosa consiste en que gente del público se sube a cantar con la versión instrumental del tema sonando detrás. Concierto porque la forma en que el público, y alguno de los que se suben a cantar, lo vive, es como si se tratara realmente de un directo del grupo al que interpretan. Lo del cabaret se debe sin duda a la anfitriona, la señorita Arieff, la cual aparece en escena con un vestuario tan variado como atrevido, adornado con todo tipo de accesorios tales como collares de perlas, sombreros de copa o boas de plumas. El tema de los monólogos también corre a cargo de la presentadora, con sus parodias e interpretaciones de personajes del mundo musical. Una de ellas fué su caracterización como Kurt Cobain, asegurando que siente haberse suicidado, pero que una de las ventajas de estar muerto es no tener que soportar a Lady Gaga.

Durante la noche hubieron bastantes momentos estelares, se nota que entre los asistentes hay habituales que deben ser o haber sido miembros del algún grupo musical, pues algunas interpretaciones estaban muy logradas, tanto en el apartado vocal como de puesta en escena. No se puede decir lo mismo de la jovencita que destrozó Self Esteem de The Offspring cantando a grito pelado. En cualquier caso, servidor, tras aceptar un trago de bourbon y unas galletas caseras que Rachel Arieff ofrecía al público de la primera fila, me subí a hacer mi interpretación de un clásico que data del año 1986. Para aquellos voyeurs digitales, decir que investigando un poco no es demasiado complicado localizar la documentación audiovisual de mi actuación, pero no lo puedo poner tan fácil como pegar el link aquí.

Al terminar, Rachel Arieff me preguntó si era mi primera vez a lo que respondí afirmativamente y le eché las culpas de todo a las personas que me habían convencido para ir. Lo curioso es que al preguntarme de donde era, me dijo que creía que yo era de Kansas. Todavía no entiendo si es algún tipo de broma o realmente tengo un inglés con acento de Kansas, aunque me parece muy raro que se me pueda haber pegado un acento de un estado donde no se suelen rodar muchas series ni películas que digamos, ni escucho demasiados grupos de Kansas aparte de The Get Up Kids. Demonios, si ni siquiera conozco a nadie de Kansas. De todos modos es cierto que existe una gran participación de público extranjero en las sesiones de Anti-Karaoke. Al bajar un par de chicas me felicitaron y minutos más tarde tropezaba con una de ellas, tirando su copa al suelo. Rechazó mi oferta para compensarla con un chupito de Jägermeister, pero aceptó mis disculpas que al fin y al cabo es más económico.

El apoteósico final, con invasión del escenario incluida, fué con el tremendo Killing In The Name de Rage Against The Machine. Como el asunto es bastante desmadrado como para describirlo aquí, les dejo con un enlace al video. Yo también me subí a hacer el animal, esa canción me encanta, sobretodo porque en lugar de "now you do what they told ya", se puede gritar una grosería y queda fenomenal.

Que no se preocupen los bloggers de Madrid que quieran vivir la experiencia: El último miércoles de cada mes, Rachel Arieff se toma el puente aereo y traslada el Anti-Karaoke a la sala El Sol.

domingo, 24 de enero de 2010

Sherlock Holmes

Título original: Sherlock Holmes
Nacionalidad: Reino Unido, 2009
Dirección: Guy Ritchie
Reparto: Robert Downey Jr, Jude Law, Rachel McAdams, Mark Strong

La verdad es que cuando supe que Guy Ritchie se iba a hacer cargo de realizar una nueva adaptación cinematográfica de Sherlock Holmes, no pude evitar levantar una ceja. El cineasta británico se dió a conocer con esa pequeña joya llamada Lock, Stock & Two Smoking Barrels. Le siguió la interesante Snatch con la cual consiguió llegar al gran público repitiendo receta. A partir de ahí parece que Ritchie se nos despistó un poco y facturó una serie de películas un tanto irregulares que pasaron con más pena que gloria por las salas donde obtuvieron distribución. Con la divertida Rocknrolla parecía que volvía el Guy Ritchie que todos queremos; Ahora solo falta saber si logrará hacer de Sherlock Holmes un producto para el gran público sin renunciar a su propio estilo y manteniendo algo del espíritu del personaje.

La respuesta es sí. En mayúsculas.

Robert Downey Jr (A Scanner Darkly, Tropic Thunder) es el encargado de interpretar a Holmes, mientras que el papel de su inseparable compañero Watson recae en Jude Law (Road to Perdition, My Blueberry Nights). Juntos tendrán que resolver un misterioso caso envuelto de brujería y magia negra, mientras se enfrentan a toda clase de dificultades y sobretodo gente con no muy buenas intenciones para con ellos. Mark Strong (Body of Lies, Rocknrolla) haciendo de malo, para variar. Como podíamos suponer, esta película tiene acción. Hay explosiones, persecuciones, puñetazos, patadas, codazos, bastonazos, disparos y hojas afiladas rozando la piel. Estas últimas no para hacer un afeitado apurado precisamente. Pero para mi alivio, la cosa funciona; lo que vemos en pantalla es gente de verdad, recibiendo golpes de verdad. En casi todo momento la acción se mantiene en el terreno de lo verosímil y los efectos especiales generados por ordenador son realmente muy sutiles con la excepción de una secuencia.

Aportando el contrapunto tenemos escenas más relajadas, que se apoyan principalmente en el ingenio, sagacidad y sarcasmo del protagonista. Rápidamente nos vendrá a la mente Hugh Laurie y su interpretación en House; no en vano el personaje de Gregory House fué concebido como un homenaje a Sherlock Holmes. Jude Law cumple bien, pero es sin duda Rachel McAdams en el papel de Adler la que a mi parecer aporta mayor química a las escenas cómicas; me encanta encontrar ejemplos de lo infalible que resulta la combinación de sensualidad femenina y sentido del humor en una misma persona o personaje. Todo esto sin perder de vista los evidentes apuntes a la ambigua sexualidad de Holmes y Watson, que yo no se si en las novelas se deja entrever mucho o poco, pero en Popbot Ashley Wood y Sam Kieth no pasan por alto el tema.

Aunque ciertamente, por planteamiento, nos pueda llegar a recordar ligeramente a la francesa Vidocq, no cae en tal barroquismo visual. Aquí el apartado estético es impecable, con la fabulosa recreación de un Londres victoriano algo pasado de rosca; se percibe levemente la influencia steampunk pero en absoluto recargada de excesos como en el caso de la olvidable Wild Wild West.

En conclusión, una película de entretenimiento muy bien rematada y totalmente recomendada para pasar un buen rato en el cine. El final es abierto, así que atentos a una posible secuela; se ha llegado a hablar de Brad Pitt para encarnar al infame profesor Moriarty en una segunda entrega de las aventuras del detective de Baker Street.

viernes, 15 de enero de 2010

Siempre negativo


Hace un par de días me encontraba yo en mi sofá, pertrechado con mi bata y una taza de Earl Grey, leyendo The Times, edición impresa, cuando un artículo me llamó poderosamente la atención. Se trataba de The Power of Negative Thinking [Aunque para la versión online se ha rebautizado como The Cult of Positive Thinking; las implicaciones de esto las dejo a cargo del lector], en el cual se entrevista a Barbara Ehrenreich y se comenta su nuevo libro Smile or Die.


Esta señora, que al parecer nunca se ha terminado de tragar todo eso del vaso medio lleno, se rebotó del todo cuando al serle diagnosticado un cáncer, los médicos le insistieron en que mantuviese una actitud positiva, como si la sola fuerza de voluntad pudiese frenar el avance de la enfermedad. Barbara Ehrenreich, doctorada en biología, sabe bien que, según los datos que tenemos hoy por hoy, las enfermedades degenerativas no son precisamente de carácter psicosomático. Tremendamente irritada por esta plaga contemporánea del piensa en positivo, se decidió a abordar la cuestión y a realizar una dura crítica de la misma en Smile or Die.

Este tipo de actitud es especialmente típica de la cultura norteamericana. Esta muy mal visto no poner la mejor de tus caras y una actitud condescendiente durante la jornada laboral de cualquier empleo, especialmente si trabajas de cara al público, independientemente de cual sea tu situación personal u opiniones acerca de la política de empresa. Tampoco se toleran en absoluto las rabietas, despotricar ni pronunciar palabras malsonantes. Que no nos engañen las películas y series norteamericanas con protagonistas antisociales; a nuestro querido Gregory House lo habrían despedido a la primera semana de hacerse el listillo.

Recuerdo una pequeña anécdota que sucedió hace algunos años. Yo trabajaba para una conocida multinacional de alquiler de coches, corbata y camisa de manga corta, pueden imaginarse la estampa. Hacía pocos días que un personaje que conducía un coche extranjero sin seguro, aparcó literalmente en el maletero de mi Renault 5 Baccara, lanzándolo con fuerza contra la furgoneta situada delante, comprimiendo así mi querido vehículo al tamaño de un Smart. Yo estaba ciertamente dolido por el asunto cuando se presentó en el mostrador una mujer afroamericana con los típicos rollos de "Cielo, mueve tu trasero y dame un coche de una categoría superior a la que he pagado porque soy ciudadana norteamericana, tengo familiares en el cuerpo de Marines y porque yo lo valgo". A lo que yo, levantándome de la silla y aflojándome el nudo de la corbata, respondí:

- Well, you're in Europe now and we don't give a damn about all that american movie bullshit. So get used to it, lady.

Me destrozan mi coche, tengo que pagar la reconstrucción de mi bolsillo y encima le voy a dar a esta caradura uno premium by the face. Señores, aplíquense sus sonrisas fingidas por vía rectal.

En este mundo no darle la razón a un cliente cuando es evidente que no la tiene, esta mal visto. Pedir un aumento salarial esta mal visto. Discrepar esta mal visto. No estar de humor esta mal visto. No quedarse a hacer horas extras cuando te lo piden, esta mal visto. No reír las gracias del superior esta mal visto. No poner dinero para el regalo de un compañero, aunque pienses que es un arribista malnacido, esta mal visto. Y así hasta el infinito. Tu siempre negativo, nunca positivo. Coaching, autoayuda, programas de motivación y demás zarandajas solo tienen por objetivo culpabilizar al individuo. Por supuesto, si las cosas no salen bien es porque no pones de tu parte, porque lo ves todo negro, porque no juegas en equipo, porque no te esfuerzas por integrarte, porque no le pones una sonrisa a la vida.

Ridículo.


- Señor Flagpine, a pesar de que la empresa no tiene ninguna queja al respecto de su trabajo y comportamiento profesional, estamos seriamente preocupados en lo que actitud personal con colegas y superiores se refiere.

- Explíquese.

- Bien, esto es un poco violento, pero debo recordarle que en la última cena de empresa usted no mostró ningún signo de estarlo pasando bien, ni siquiera cuando luego se fueron a jugar una partida de bolos.

- Maldita sea, no me entusiasma jugar a bolos, soy malísimo y aún así me arrastraron a ello.

- ¿Lo ve? Esta es justamente la actitud negativa a la que me refiero.

- Prosiga.

- Ya ni siquiera comenta como le ha ido el fin de semana ni se interesa por como le ha ido a su superior, pero lo más grave es que ni siquiera tiene usted una foto de sus hijos, su pareja o mascota como fondo de escritorio de su PC, como la gente normal, sino una cita de Albert Einstein que reza Problems cannot be solved by the same level of thinking that created them.

- ...

- Piense en mejorar su empatía señor Flagpine y, por favor, aprenda a sonreír. Una actitud positiva es la clave para alcanzar objetivos y vivir una vida más feliz. ¡Ahora salga ahí fuera y cómase el mundo, demonios!

Por si todo esto fuese poco, yo le sumaría el molesto fenómeno de la odiosfera. Que vienen a ser todos estos blogs donde la gente publica furiosas invectivas sobre el más variado espectro de nimiedades cotidianas. Una multa por aparcar mal. Un resultado deportivo. El pésimo trato recibido por una compañia aerea. La nota de una asignatura. Lo mal que viste un compañero de trabajo. Un anucio televisivo que no es de su agrado. Miles de historias que, francamente, no llevan a ninguna parte porque ya han sido tratadas exhaustivamente con anterioridad y no es necesario profundizar más sobre ellas o bien son acontecimientos tan personales e intransferibles que para eso mejor ir a gritar a un descampado o meter la cabeza dentro de un cubo de agua. La odiosfera, no muestra una verdadera actitud escéptica con deseos de acabar con determinadas convenciones sociales establecidas como la dictadura del pensamiento positivo. Vienen aquí, despotrican pueril e irreflexivamente y se quedan a gusto, listos para volver al mundo exterior siendo los mismos cachorritos dóciles de siempre.

Espero que Smile or Die sea el principio de un movimiento que fomente el pensamiento escéptico entre la generación mileurista y defienda nuestro derecho a ser negativos y antisociales en una sociedad de chiste.